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Las redes están haciendo que idealices el amor

06 September 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
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Cada generación tiene tradiciones y entendimientos distintos del romance que aprende mediante lo que observa en público, en casa o en series y películas, no obstante, esto puede influir tanto de manera positiva como negativa en la vida de pareja.

Si bien es cierto que algo natural en los inicios del romance es idealizar a la persona y enfocarnos en solo lo positivo, este sesgo se magnifica aún más con la presencia de las redes.

El acceso constante a videos que muestran apenas fragmentos del día a día de una pareja desconocida puede llevar a quien los consume a pensar que debió escoger a otra persona como compañero de vida, a infravalorar a su pareja actual o, poco a poco, a convertir el amor en una lista de requisitos y términos virales como “bare minimum” (lo mínimo indispensable), “banderas rojas”, “banderas verdes” o “princess treatment” (trato de princesa).

El amor que vemos vs. el que vivimos

Indica Rafael Durán, psicólogo de parejas, que los comportamientos y comparaciones ante el contenido de parejas en redes varían según el historial familiar de cada persona, es decir, si esta tuvo o no un pasado de acciones violentas, abuso o abandono.

Continuó explicando la importancia de comprender, al momento de compararse con los demás, queasí como hay momentos de alegría y diversión, también hay momentos de tensión o estrés, y que esto es completamente normal y saludable en la vida de pareja.

Aseguró que una relación sana no es lineal y la relación ideal no existe, añadiendo que a veces podemos ver a través de una pantalla un “mi pareja me compró flores”, sin embargo, no vemos los momentos de “hoy no nos entendimos y tuvimos que hablar por dos horas”.

“Nosotros debemos aprender a no compararnos con nadie, debemos tratar de aprender a valorarnos por nuestras propias capacidades, pero a aquellos que tienen la autoestima baja, pues les afecta”, aseveró el psicólogo, refiriéndose a que cada pareja vive las etapas de forma distinta y a su propio ritmo.

El divorcio del like

De la mano de la comparación aparecen la aprobación y la hipervigilancia, que, según planteó Durán, son otras problemáticas que las redes sociales pueden introducir en las relaciones. Estos tres factores se concentran en un pequeño botón capaz de cambiar una percepción o generar un conflicto: el “like”.

El psicólogo manifestó que muchos conflictos de pareja nacen precisamente de estas interacciones digitales y agregó: “las personas muchas veces utilizan la pantalla para manejar el silencio, para castigar a su pareja, para no hablar”, conductas que eventualmente pueden incrementar la tensión y convertir las redes en un espacio de vigilancia constante.

Romance convertido en contenido

Debido a que en el mundo digital se ha popularizado el demostrar que eres amado, las redes sociales han convertido el amor en algo cuantificable. Sin embargo, lo importante es preguntarse si realmente estás disfrutando lo que vives o si tu objetivo es demostrarle al mundo que tu relación vale la pena.

Mantener la expectativa de que tu día a día sea como una película o que el romance sea emocionante todo el tiempo puede llevarte a confundir lo extraordinario con lo cotidiano y a engañar a tu mente, haciéndole creer que un día neutral es un mal día o que nada es suficiente.

La problemática no está en consumir lo que vemos en redes, sino en solo llevarnos lo negativo y permitir que las publicaciones de desconocidos definan como debería de sentirse el amor o cómo se debe vivir una dinámica afectiva.

Además de esto, Durán sostiene que una de las claves para mantener la vida compartida es establecer coherencia entre el decir y el hacer y evitar caer en la rutina, “mantener los detalles siempre al día, llevar el café a la cama, un día te lo llevo yo, un día me lo llevas tú, otro día te doy flores…, no tienes que esperar cumpleaños ni una fecha de aniversario”, manifestó el especialista, quien también destacó que pequeños gestos como regalar un dulce, un detalle o compartir una canción durante la jornada laboral son formas de mantener viva la chispa, sin convertir los gestos de amor en una prueba de cuánto nos ama la pareja.

Utilizar las redes con conciencia, entender que no todo lo que consumimos es real, evitar la comparación y comprender que cada individuo vive el romance de manera distinta son factores fundamentales para dejar de romantizar la vida en pareja, ya que a veces, no necesariamente estás idealizando a una persona, sino que estás idolatrando una versión editada del amor.