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Sepultan a barbero dominicano ahogado en un río de Estados Unidos

03 July 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
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Carlos Manuel Gil Reyes desapareció durante la madrugada del pasado 5 de junio de 2026, mientras se encontraba compartiendo con un grupo de amigos durante un paseo en embarcaciones por el río Delaware en Estados Unidos.

De acuerdo con las informaciones conocidas sobre el caso, entró al agua para nadar junto a otra persona y, durante el trayecto, habría presentado dificultades para continuar. Posteriormente, desapareció en las aguas, iniciándose un amplio operativo de búsqueda por parte de las autoridades estadounidenses.

Días después, su cuerpo fue localizado en una zona del río en Nueva Jersey y posteriormente identificado, confirmándose así el trágico desenlace de una desaparición que mantuvo en angustia y desesperación a sus familiares.

La muerte de Carlos causó gran pesar en Villa La Mata y Cotuí, comunidad donde era conocido y donde permanecen parte de sus raíces familiares. También generó consternación en Filadelfia, donde se desempeñaba como barbero y había logrado ganarse el cariño de clientes, compañeros y amigos.

Entre lágrimas, profundo dolor y emotivas escenas, familiares, amigos y allegados dieron el último adiós al barbero dominicano Carlos Manuel Gil Reyes, oriundo de Villa La Mata, provincia Sánchez Ramírez, cuyos restos fueron sepultados tras ser repatriados desde Estados Unidos.

El dolor se hizo evidente durante el sepelio, donde decenas de personas acompañaron a sus familiares hasta su última morada. Abrazos, llantos, oraciones y recuerdos marcaron la despedida de Carlos.

El barbero dominicano era padre y, según los testimonios y expresiones públicas de quienes lo conocieron, sus hijas representaban una parte fundamental de su vida.

Horas antes, su cuerpo había sido recibido por familiares en el Aeropuerto Internacional del Cibao, en Santiago, luego de ser trasladado desde Estados Unidos. Posteriormente, sus restos fueron llevados hasta la Funeraria Municipal de Villa La Mata, donde familiares, amigos, vecinos y conocidos acudieron para despedirse.

Este viernes, el recorrido hacia el cementerio estuvo marcado por el dolor de una familia que finalmente tuvo que enfrentar el momento de la despedida definitiva. Decenas de personas acompañaron el cortejo fúnebre para brindar apoyo y solidaridad a sus seres queridos.