El dominicano Johan Sandoval, el jugador de béisbol universitario en Savannah que fue arrestado por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) el pasado viernes 3 de julio, a raíz del mediático caso concedió una entrevista al Listín Diario en la que pudo explicar cómo sucedieron las cosas el día de los hechos, su estatus actual y qué sigue para su futuro.
En primer lugar, Sandoval relató que versiones de lo que le pasó no sucedieron de esa forma, cuenta que, como parte de su rutina deportiva, va al gimnasio todas las mañanas, se levanta a la 6:00 a. m. para salir de su hogar alrededor de la 6:15 a. m. y así estar en el centro deportivo a más tardar a la 7:00 a. m.
Explicó que el 3 de julio su día empezó como usualmente lo hacía.
“Yo hice una mañana normal, me levanto, me baño, prendo el carro y me voy. Cuando hago la derecha, bajo para salir del residencial, me paro en el cartel que dice que hay que pararse. Uno se para y hace una derecha y ya se puede ir para coger la carretera. En ese transcurso, yo me paro y pongo la direccional, miro para abajo y me voy a poner un poco de chapstick. Y cuando miro hacia adelante, veo que de repente se me tira una guagua así y me frena el paso, se puso delante de mí. Entonces, como aquí hay muchas leyes de cualquier vehículo que tenga que ver con la policía o cosas relacionadas con eso, tu deber es pararte e identificarte, enseñar tu licencia de conducir. Eso fue lo que hice”, afirmó.
Continuó detallando, afirmando que bajó el cristal para ver quiénes eran y cómo se identificaban. Los oficiales procedieron a desmontarse sin placas ni nada que los identifique como autoridad, más allá del chaleco que decía "ICE" que portaban.
“Entonces, cuando ellos vienen, se ponen la mano en la cintura porque no tienen ningún otro método para retenerte, aparte de tener arma de fuego. No tienen pistola eléctrica ni nada, solamente armas letales. Cuando veo eso, levanto mis manos y me pongo nervioso porque veo que ellos se van si me fueran a tirar o algo, como dándome una alerta”, describió Johan.
Luego procedió a entregarles su licencia mientras les cuestionaba el porqué lo detuvieron. El oficial sólo miró su licencia “irónicamente” de arriba abajo y le dice, "yo no quiero eso, quiero ver tus papeles”.
Él les dijo que están en su casa, que vayan con él para mostrarles todo lo que necesiten y eso hicieron. Así que, juntos con las autoridades siguiéndolo, se dirigieron a la residencia de Sandoval.
Al llegar, todos suben a la casa, los agentes entraron mientras el dominicano buscaba los documentos y se los mostraba. Es ahí cuando ellos le dijeron que estaba bajo arresto sin decirle el porqué.
Arresto y detención
Posteriormente, se dirigieron al departamento de detención, en el que lo procesan, buscan sus huellas y ahí es que le dicen que estaba vencido, algo de lo que Johan no tenía conocimiento.
Inmediatamente llamó a sus familiares para que supieran la situación, intentaron contactarse con las universidades, pero fue difícil porque era viernes y al otro día era 4 de julio, el Día de la Independencia de los Estados Unidos, así que para la resolución de cualquier cosa tuvieron que esperar al lunes para poder contactarse con los centros educativos e informarse del caso.
“Una vez yo me gradué de los dos años de mi asociado, yo me transferí a la otra universidad para seguir mi carrera universitaria, donde me faltaban dos años más para yo tener el bachelor por lo que pensé que estaba todo en orden, así que cuando él me dijo todo eso, yo me quedé en shock porque no lo sabía”, afirmó.
El joven dominicano narró que fue muy duro para él, se cuestionaba el porqué estaba ahí si no había hecho nada. Su propósito en el país nunca fue quedarse en condición migratoria ilegal, fue a cumplir una meta, aprender el idioma y titularse en su carrera de negocios internacionales, lograr ser firmado por un equipo de Grandes Ligas y, si eso no era posible, volvería a República Dominicana.
Dijo que mientras era transportado, pensaba que eso no podía ser real y que no podía haber sido arrestado. Cuando lo están procesando, el racismo de los agentes que, sin importar si sabes inglés o no, ofenden y tratan mal, solo por ser diferente.
También aseguró que los agentes asumen que todos los detenidos están ahí por la misma razón, por entrar ilegalmente por la frontera. “Yo entré legal, y cuando mi visa se venció antes de graduarme de los dos años del asociado, fui a Dominicana y la renové y volví con mi visa renovada. Nunca tuve en mente quedarme aquí ilegalmente”, dijo el joven Sandoval.
Explicó que cuando un estudiante se transfiere de una universidad a otra, la universidad en la que el estudiante estaba tiene un requerimiento para transferir toda tu información a la universidad nueva. Cosa que él, en su posición de estudiante, no tiene acceso, no puede consultar estatus ni migración ni nada que tenga que ver con eso.
"Por ejemplo, yo tengo un proceso de solicitud de residencia solicitada por mi hermana, que es ciudadana, al igual que mis demás hermanos, y de eso yo tengo toda la información; puedo darle seguimiento por el número de caso en la página de migración de Estados Unidos, que actualmente solo ha sido aprobada, pero al menos en ese proceso se puede ir consultando, a diferencia del otro", indicó.
“Para nadie es un secreto, ellos están ahora mismo cazando a la comunidad latina, y más a las personas que son de color, morenos o se ven hispanos, eso es lo que mayormente están deteniendo. No les importa que tú estés legal o no, te trancan, y cuando te trancan, no hablan contigo y ni investigan, no esperan a que les dé información tuya, no tienen ningún tipo de verificación de que puedan decir que tú estás legal o no aquí”, expresó el beisbolista.
Situación actual
Sandoval relata que está suelto bajo fianza mientras se estabiliza la situación migratoria, como parte de los protocolos. Lleva un grillete electrónico de monitoreo las 24 horas, en lo que su abogado resuelve el problema con las universidades. Dice que se pudo haber evitado con una notificación, que le permita ponerse en contacto con sus abogados y que todo se resolviera.
Al momento del apresamiento, el universitario se estaba preparando para su penúltimo semestre, que inicia en agosto, que Dios mediante tiene la fe de que todo va a salir bien.
“He estado agarrado de Dios y yo sé que no deja solo a sus hijos y él hizo lo que nadie pensó que iba a pasar, incluso cuando el mundo me dejó atrás, me dio la espalda y él me iba a sacar de ahí. Aunque hubo muchas personas que me apoyaron, siempre les voy a dar gracias, además de muchas bendiciones, pero también hubo otras personas que, sin conocerme ni sin saber lo que estaba pasando, de una vez juzgaron”, comentó al hablar del apoyo que recibió.
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