¿Qué pasa cuando los hombres no hablan? La obra de teatro “Solos” aborda la salud mental masculina
La salud mental y la vulnerabilidad emocional de los hombres son temas que rara vez se discuten abiertamente, una realidad que la dramaturga y directora Robelitza Pérez busca comenzar a cambiar con su nueva obra “Solos”, una propuesta que subirá a las tablas de Casa de Teatro del 20 al 23 de agosto.
Tras leer un estudio sobre la soledad masculina el año pasado, Pérez decidió adaptar ese concepto al contexto local y eligió una esquina de un barrio cualquiera, alrededor de una mesa de dominó.
La directora explicó que este juego es una actividad realizada mayormente por hombres y sirve como la excusa perfecta para reunirse sin tener que interactuar sobre su vida personal.
Dentro de la trama, un grupo de amigos se junta a jugar casi todas las tardes, por lo que cuando Gonzalo, uno de los integrantes del grupo, no asiste tras mostrar signos de aislamiento, los demás se ven obligados a decir sus verdades y dejar el silencio atrás.
La producción de Otro Teatro cuenta con las actuaciones de tres actores que representan a tres generaciones de hombres dominicanos.
Tomás, interpretado por Gilberto Hernández, es el padre tradicional entre sus 50-60 años que provee en su casa pero no se permite llorar.
José Manuel, interpretado por Richarson Díaz, es un profesor de mediana edad que reconoce la importancia de mostrarse vulnerable, pero siente que su vida se puede desmoronar si lo hace, y Carlitos, interpretado por Miguel Oniel, es un joven amante de la tecnología que es incapaz de relacionarse con otras personas.
A pesar de tocar temas delicados, la directora aclaró que no buscan hacer un proyecto triste o aleccionador.

“Se busca que a través del humor los hombres puedan reflexionar sobre por qué no hablan sus cosas, por qué este miedo generacional incluso a evadir los sentimientos o las emociones, que lo que hacen es que se aíslan a partir de tener miedo de volverse vulnerables”, expresó.
Además, el guion contó con la revisión de Wendy Alba, directora del Colectivo Salud Mental RD, para asegurar un mensaje adecuado.
Falta de apoyo estatal
Llevar a escena una propuesta con un solo set y un elenco reducido es una decisión creativa que también responde a la realidad económica local.
Al evaluar la escena actual, la creadora afirmó que las políticas culturales y los fondos públicos para el teatro han sufrido de manera terrible, reduciéndose casi a cero en los últimos diez años.
Pérez añadió que los fondos de estímulo para la creación escénica no existen en la actualidad.
Explicó que los teatristas logran mantenerse a flote porque ahorran de su propio dinero para hacer montajes y gracias al respaldo del público que asiste a las funciones.
Según puntualizó, aunque hay algunas iniciativas estatales, el Gobierno podría hacer mucho más.

“Si tú me preguntas por qué hay teatro dominicano, hay teatro dominicano por el sector independiente, privado, que sigue apostando al teatro en República Dominicana”, resaltó.
De acuerdo con Pérez, esta falta de apoyo complica el reto de atraer al público, especialmente cuando ir al cine resulta más económico que comprar una boleta para una obra teatral.
Sin embargo, defendió el valor único de las artes escénicas.
“El teatro es muy resiliente. Todavía hoy necesitamos ese vínculo que establece el teatro, que es el tú a tú, es conmover a alguien mirándolo ahí", señaló.
"En el cine, tú tienes el bloqueo de una pantalla. Cuando tú te conmueves, tú no tienes al actor ahí en carne viva, derramando sangre, sudor y lágrimas. No es lo mismo”, puntualizó.
Trayectoria
El vínculo de Robelitza con el arte comenzó desde muy pequeña, cuando sus padres la inscribieron en clases de manualidades y música.
Más adelante ingresó a la Escuela Nacional de Arte Dramático, un paso que definió su carrera profesional.
Hoy disfruta cada rol que asume, ya sea como directora, dramaturga o en labores técnicas.
“Yo soy teatrista. Todo lo que tú me pongas en el teatro yo lo voy a amar porque amo el teatro”, afirmó.
Aun así, confesó que si tuviera que elegir una sola disciplina por obligación, se quedaría con la actuación porque el actor crea su propia dramaturgia al encarnar el texto.
Sobre su futuro, aseguró que prefiere mantener la mirada en lo que viene y no en lo que ya pasó, por lo que siente que su proyecto más ambicioso hasta la fecha todavía no existe.
Inmediatamente termine las funciones de “Solos”, comenzará a trabajar en “Luma en el Caribe Mágico”, una obra enfocada en bebés de cero a tres años que estrenará en septiembre junto a Coturno Teatro.
Related News
RD Congo remonta a Uzbekistán y se cita con Inglaterra en dieciseisavos
Willson Contreras, de Venezuela: “No creo que merezcamos esto. Somos un buen pueblo”
Melissa Núñez, de La Vega, gana el Miss Universo República Dominicana 2026