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Yissel Raposo, la madre dominicana que empujó a Yaxel Lendeborg hasta la NBA

24 June 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
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Yaxel Lendeborg se convirtió en el cuarto dominicano mejor drafteado en la historia de la NBA, tras ser seleccionado por los Warriors de Golden State con el undécimo pick del Draft de la liga.

Y parte de este logro depende de una persona muy especial para él. Su madre, Yissel Raposo, fue quien no solo lo guio por el camino correcto, sino que lo obligó a salvar su propia vida y lo empujó hacia la grandeza.

Hace apenas unos años, el futuro de Yaxel no apuntaba a los grandes escenarios del baloncesto profesional, sino a un trabajo en un almacén.

En 2019, durante su último año de escuela secundaria, el joven sacaba bajas calificaciones, lo suspendían constantemente y su único interés era jugar videojuegos hasta la madrugada.

Su rebeldía, alimentada en parte por la pérdida de su abuelo a temprana edad y conflictos con su padre, llevó a su madre al extremo de quitarle la puerta de su habitación y vaciarla por completo para intentar corregirlo.

Tras ir a buscarlo tarde en la noche a casa de un amigo, Raposo rompió en llanto por la frustración.

A través del sitio web de Players’ Tribune, Yaxel confesó que ver a su madre desconsolada, una mujer que tenía dos trabajos para sacarlo adelante, lo cambió para siempre.

"Tienes a tu mamá aquí en esta minivan llorando a mares porque no sabes cómo ser un buen hijo. Una madre que hace todo por ti. Te demuestra amor sin importar qué. ¿Por qué le harías esto a tu propia mamá?", pensó en ese instante.

A partir de esa noche, le prometió que sería mejor, reconociendo hoy en día que ella prácticamente le salvó la vida.

Aunque Yaxel cumplió su promesa y logró graduarse, el baloncesto seguía siendo solo un pasatiempo divertido para él. 

Pero Yissel, quien había jugado para la selección nacional dominicana, vio el potencial inmenso que su hijo ignoraba, así que, comenzó a buscarle oportunidades deportivas a sus espaldas.

"Mamá, fuiste mi reclutadora, fuiste mi mánager y fuiste mi entrenadora… Pusiste tu vida en pausa para elevar la mía", explicó el basquetbolista durante una entrevista en el canal de Andscape y Michigan Athletics por Youtube.

Fue ella quien lo llevó casi a la fuerza a un campamento en Nueva York y quien aceptó por él una beca para jugar en el colegio comunitario de Arizona Western. El joven prospecto se resistió hasta más no poder.

Yissel no cedió, le organizó una fiesta de despedida sin preguntarle y lo subió a un avión. Tiempo después, el propio jugador admitió la magnitud de esa decisión:

"Mamá, me ayudaste a llegar a donde necesitaba estar. Me ayudaste a entrar a la universidad, y eres la única razón por la que todavía sigo jugando baloncesto en este momento".

Ese empujón lo llevó a convertirse en All American en la etapa de Junior College, brillar en la universidad de UAB y, finalmente, transferirse a Míchigan, donde se coronó como Campeón Nacional y Jugador del Año del Big Ten.

Yaxel pasó de ser un adolescente perdido y sin amor por el juego a una estrella universitaria que encontró su vocación.

No obstante, el momento cumbre de su carrera coincidió con la prueba más dura de su vida.

El año pasado, Yissel fue diagnosticada con cáncer de apéndice en etapa cuatro. Intentó ocultárselo al principio para no desenfocarlo de su temporada. Cuando finalmente se lo confesó por teléfono, asegurándole cuánto lo amaba, el jugador colapsó.

"Sentí que todo mi mundo se venía abajo. Fue horrible. Estaba destrozado", confesó Lendeborg.

Hoy, mientras ella enfrenta sus últimas sesiones de quimioterapia, el baloncesto le ha dado a Yaxel la oportunidad de devolverle un poco de lo mucho que ella sacrificó.

Pudo comprarle un vehículo nuevo, hacerse cargo de las facturas y convertirla en una celebridad local en su comunidad, donde la gente la reconoce con cariño y hasta le regalan comida.

Raposo le dedicó un mensaje lleno de orgullo tras la noche del draft: "Hola flaquito de mami, quiero que sepas que estoy muy feliz por ti porque cada sacrificio que tú has hecho en la vida ha valido la pena".

Para el nuevo integrante de la NBA, el baloncesto es ahora un vehículo de gratitud absoluta hacia la mujer que nunca lo abandonó.

"En cada vida, elegiría a la misma mamá siempre", afirmó con convicción. Su mayor motivación no son los contratos millonarios ni la fama, sino la salud y el orgullo de su mamá.

"Solo quiero ser el jugador en el que ella siempre creyó que me convertiría. Solo quiero que se sienta orgullosa", manifestó.

Al escuchar su nombre como la nueva selección de los Warriors, Yaxel y su madre compartieron un emotivo abrazo, sellando con lágrimas de alegría la recompensa a una vida llena de sacrificios y amor incondicional.