Una guerra econ?mica

The content originally appeared on: El Dia

La historia de la econom?a mundial revela que las guerras han tenido un alto componente econ?mico, no tan solo enfrentamiento entre soldados y armas mort?feras. Se trata de que los conflictos b?licos se convirtieron en la principal perturbaci?n para el comercio internacional cuyas graves secuelas econ?micas provocaban grandes especulaciones financieras y alteraciones en los mercados de deuda.

Tambi?n de los conflictos b?licos surgieron los bloqueos navales y el proteccionismo comercial, siendo los empresarios los grandes beneficiarios al incrementarse sus actividades de negocios locales. Es a partir de entonces que en Inglaterra para 1815 se impulsa la ley que prohib?a la importaci?n de cereales, en Francia se expand?a la industria textil y en toda Europa se pusieron en marcha pol?ticas proteccionistas que terminaron con perjudicar a los productores de ca?a de las colonias.

A la luz de los hechos, se concibe el criterio de la econom?a de guerra aplicable para aquellos momentos donde se generan fuertes convulsiones violentas que frena las actividades econ?micas cuyo mayor impacto se observa en la escasez de bienes, trastorno en el comercio internacional e inestabilidad de los precios.

Por tales razones, las evidencias emp?ricas ponen en evidencia que los efectos inmediatos de una econom?a de guerra es que se altera la estructura productiva de los pa?ses en conflicto y se trastornan la din?mica de los diferentes sectores productivos.

A pesar de que los conflictos b?licos generan una desorganizaci?n del curso de la econom?a y de la sociedad, estos acontecimientos armados se convierten en oportunidades de negocios expresado en los eslabones de producci?n, distribuci?n y acumulaci?n de dividendos y capitales monstruosos.

En efecto, la industria armamentista, las compa??as de seguro, las empresas tecnol?gicas, el mercado de deuda y el mercado de combustible son los mayores beneficiados e inician la ruta por el control de la econom?a global.

Es en ese contexto que puede interpretarse que, en sentido general, los conflictos b?licos tienen una motivaci?n econ?mica cuyo origen se ubica en el inter?s por el petr?leo, las materias primas, el gas y el dominio energ?tico. No es casual que las zonas en conflictos siempre han sido donde abundan esos recursos naturales e incluso la superaci?n de las penurias econ?micas y sociales postguerra se convierten en un negocio para impulsar la recuperaci?n postguerra.

Los conflictos b?licos por su propia naturaleza son desagradables ya que derivan en crisis humanitaria, crisis alimentaria e interrumpen la rentabilidad de una parte de las empresas que se dedican al negocio de las exportaciones e importaciones de productos. No obstante, otras como las agencias calificadoras de riesgos encuentran su potencial de mercado en estos conflictos ya que son las herramientas con mayor aceptaci?n para medir los riesgos econ?micos y financieros que se derivan de los enfrentamientos armados.

Pues se trata de que se desconoce con certeza como va a evolucionar un conflicto b?lico y sus consecuencias econ?micas ya que los descontentos sociales se incrementan y los riesgos econ?micos tienden ampliarse. Es por todo ello que el peso de la opini?n de las calificadoras de riesgos tiene una gran incidencia en las estrategias de pol?ticas econ?micas orientadas a la recuperaci?n ante los desastres derivados de un conflicto armado.

En la actualidad, las guerras son frutos de conflictos por el dominio de espacio geoecon?mico, apoyado en situaciones geopol?ticas, que m?s bien evidencian las pugnas entre empresas, cuya confrontaci?n procuran objetivos econ?micos espec?ficos.

Esta interpretaci?n de los hechos se fundamenta en que cada vez m?s se emplean herramientas propias de la econom?a como, bloqueo de activos financieros, sanciones econ?micas, uso de los aranceles, los ciberataques a los mercados burs?tiles y el bloqueo de monedas como armas poderosas contra determinados pa?ses para lograr la obediencia.

Ya la tradicional forma de producirse los conflictos armados ha variado de tal manera que el uso de militares son una especie de alerta y amenaza del uso de armas de destrucci?n masiva. La guerra de hoy es econ?mica, tanto en defensa como en ataques, tal como lo demuestran las potentes medidas con capacidad para neutralizar las actividades econ?micas.