Local News

¿Qué tanto puede afectar el conflicto de Oriente Medio en la economía nacional?

10 May 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
Promote your business with NAN

Para el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, las medidas que realiza el gobierno para mitigar el impacto del conflicto en Medio Oriente en la República Dominicana no son infinitas y “todos vamos a tener que pagar de una u otra forma la crisis”.

Durante su participación en el programa Hoy Mismo, transmitido por Color Visión, explicó que la magnitud del choque externo es considerada como una de las mayores disrupciones en el mercado petrolero por la incertidumbre de no saber a ciencia cierta cuánto puede durar y los efectos a largo plazo que pueda tener en el país.

“Esto se va a sentir, lo que puede hacer un gobierno es mitigar porque la magnitud del choque externo es muy grande y todavía el petróleo afecta muchísimos sectores claves… Todos vamos a tener que pagar de una u otra forma la crisis; el gobierno puede mitigar, sobre todo en la población más vulnerable, pero esto va a costar dinero”, advirtió.

Sin embargo, para el economista Haivanjoe NG, estas declaraciones son una prueba de que la economía dominicana se enfrenta a un escenario fuera del presupuesto público para el cual no está preparado adecuadamente, intuyendo que este costo será transferido de manera gradual a los hogares dominicanos.

“El presupuesto nacional fue formulado bajo un escenario petrolero cercano a US$48 por barril. Posteriormente, el propio gobierno corrigió sus estimaciones hacia niveles próximos a US$80, pero esa revisión se quedó en el diagnóstico y no en la acción presupuestaria. Mientras el conflicto geopolítico en Medio Oriente continúe generando presión sobre los mercados energéticos, el petróleo seguirá moviéndose en una zona de alta volatilidad y precios elevados, afectando a la economía nacional”, advirtió.

Como consecuencia, expresó que los efectos se mantendrán en combustibles más caros, aumento en los costos de transporte, presión sobre los alimentos y deterioro del poder adquisitivo.

De manera similar, el también economista Daniel Toribio indicó que congelar precios, reducir impuestos de manera temporal, subsidiar transporte o apoyar productos básicos tiene un costo fiscal a la larga que tendrá que pagarse.

“Sin reglas claras, el subsidio termina financiándose con más deuda, más déficit o menos inversión pública. El Gobierno puede transparentar la fórmula de combustibles, congelar temporalmente parte de los impuestos, focalizar subsidios en transporte público y carga alimentaria, vigilar márgenes abusivos y recortar gastos de baja prioridad. Pero debe hacerlo con reglas públicas y verificables”, manifestó.

A su juicio, la pregunta no debe ser si habrá costo, porque sí lo habrá, sino quién lo pagará, cuánto pagará y con qué nivel de transparencia.

¿De dónde saldrá el dinero?

Magín Díaz respondió que una parte puede ser aumentando el déficit fiscal, como sucedió en el 2008, o reasignando el gasto público a rubros prioritarios para evitar que la población más vulnerable resulte afectada.

Mientras tanto, el plan de gobierno será traspasar los precios y realizar subsidios, priorizando sobrevivir al escenario político actual.