Ola de colombianos vuela a M?xico para llegar a EEUU

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NUEVA YORK.- ?lvaro pens? en abandonar Colombia cuando la pandemia golpe? con dureza su negocio de venta de accesorios de computadoras y celulares.

El colombiano, de 55 a?os, lidiaba adem?s con la discriminaci?n por su orientaci?n sexual. Oy? que el viaje no ser?a tan complicado: M?xico no impon?a restricciones a los colombianos, lo que le permitir?a volar hasta la frontera sur estadounidense para pedir asilo.

“En ese momento no ped?an visa en M?xico”, record? en una entrevista con The Associated Press. Y as? fue como ?lvaro, que solicit? no hacer p?blico su apellido debido a su estatus migratorio, se uni? en marzo a miles de colombianos que abandonan uno de los pa?ses m?s poblados de Latinoam?rica para recorrer una ruta que pocos hab?an utilizado, hasta ahora.

Los colombianos fueron parados en la frontera entre Estados Unidos y M?xico m?s de 15.000 veces en marzo, lo que supone un aumento de 60% en comparaci?n con febrero y casi 100 veces m?s que las detenciones que se registraron el a?o pasado, seg?n datos de la Patrulla Fronteriza.

Muchos vuelan a Ciudad de Mexico o Canc?n y toman un autob?s u otro avi?n a ciudades fronterizas mexicanas para cruzar despu?s a pie a Estados Unidos. Durante el ?ltimo a?o M?xico introdujo restricciones de viaje para otros tres pa?ses latinoamericanos de los que sal?an grandes cantidades de personas en ruta a Estados Unidos.

La medida dio resultado de inmediato: las autoridades estadounidenses registraron una reducci?n del 65% en la llegada de brasile?os en enero, el mes despu?s de que M?xico les comenz? a exigir visas.

Los ecuatorianos fueron detenidos un 95% menos en octubre que en agosto y los venezolanos fueron detenidos un 88% menos en febrero que en diciembre, despu?s de que M?xico empezara a exigirles visa.

Una din?mica similar podr?a estar ocurriendo con los colombianos. “Si se observa la gran cantidad de venezolanos que llegaron a M?xico en diciembre, antes de que entraran las restricciones de visa en enero, se podr?a sugerir que a la gente (los colombianos) se les dijo… `ahora es su oportunidad, vengan ahora”‘, opin? Maureen Meyer, vicepresidenta de programas de The Washington Office on Latin America, un grupo de derechos humanos.

Los colombianos tienen pocas razones para preocuparse. Junto con Per? y Chile, Colombia y M?xico forman el bloque econ?mico de la Alianza del Pac?fico y los cuatro pa?ses han acordado no imponer visas a los dem?s.

Pero la administraci?n del presidente estadounidense Joe Biden est? presionando a M?xico para que sea m?s estricto. En abril, M?xico impuso un proceso de registro en l?nea para los colombianos exigiendo itinerarios de viaje, reservas de hoteles en M?xico y boletos de salida. ?lvaro sali? en marzo de Bucaramanga, en el centro-norte de Colombia, y vol? a la Ciudad de M?xico, pero fue devuelto a Colombia porque no ten?a reserva de hotel.

Dos d?as despu?s un traficante de personas reserv? una habitaci?n de hotel y ?lvaro vol? de regreso a la Ciudad de M?xico. Desde all? vol? a Mexicali, al otro lado de la frontera con Calexico, California. Escal? el muro fronterizo en una fr?gil escalera y se entreg? a los agentes fronterizos estadounidenses.

Despu?s de permanecer tres d?as detenido fue llevado a un centro de refugiados y llam? a sus sobrinos en Miami.

Los colombianos han evitado en gran medida una orden de salud p?blica -que se supone finalizar? el 23 de mayo- que ha negado a los migrantes la posibilidad de solicitar asilo m?s de 1,8 millones de veces desde marzo de 2020. La normativa, conocida como “Title 42” (T?tulo 42), se invoc? para detener la propagaci?n del COVID-19 pero se aplica de manera desigual entre las nacionalidades en la frontera.

En marzo s?lo 303 -el 2%- de las detenciones en la frontera resultaron en la expulsi?n de colombianos, de acuerdo con la Patrulla Fronteriza.

Los costos de los vuelos de deportaci?n, las relaciones diplom?ticas y otras consideraciones explican por qu? los migrantes de algunas nacionalidades no son regresados a sus pa?ses de origen y se les permite permanecer en Estados Unidos para buscar asilo. M?xico acord? recibir migrantes de Guatemala, Honduras, El Salvador y M?xico bajo “Title 42” y, por lo tanto, los migrantes de estos pa?ses son los principales objetivos de la pol?tica. La semana pasada, M?xico comenz? a aceptar un n?mero limitado de cubanos y nicarag?enses bajo la normativa.

La Patrulla Fronteriza dijo a AP que su capacidad para expulsar migrantes bajo esa norma “puede estar limitada por varias razones, incluida la capacidad de M?xico para recibir a esas personas”. Varios cientos de colombianos han sido expulsados ??por el “Title 42” desde que Estados Unidos aument? los vuelos all? el mes pasado, dijeron las autoridades. Witness at the Border, un grupo de defensa que contabiliza los vuelos de deportaci?n, registr? 28 a Colombia en marzo y abril frente a s?lo 12 en los 10 meses anteriores.

Hace a?os los colombianos volaban a Estados Unidos con visas y luego ped?an asilo, dijo Andr?s Daza, un abogado que trabaja con el consulado de Colombia en Miami. Ahora, m?s colombianos, muchos de ellos profesionales, llegan a trav?s de M?xico, indic?.

La semana pasada la sala de espera del consulado de Colombia en Nueva York estaba llena. Sentado en una silla plegable de metal en la ?ltima fila, Darwin Hincapi? escuchaba m?sica con sus auriculares mientras esperaba obtener un pasaporte colombiano.

Los agentes fronterizos estadounidenses se lo hab?an quedado despu?s de que cruz? la frontera en noviembre. Desde Medell?n, Colombia, vol? a Canc?n y tom? un autob?s a Reynosa, en la frontera con Estados Unidos.

Tras cruzar estuvo detenido alrededor de un mes. Ahora vive en Queens. “Aqu? hay calidad de vida. No tengo eso en Colombia”, dijo el joven de 27 a?os que conduc?a para Uber en su pa?s natal pero abandon? el trabajo tras ser extorsionado por pandillas.

La pandemia golpe? duramente a la econom?a colombiana, llevando a la bancarrota a muchas empresas y desatando violentas protestas el a?o pasado cuando el gobierno propuso aumentar los impuestos sobre la renta. Seg?n la Defensor?a del Pueblo de Colombia, al menos 50 personas murieron en las manifestaciones.

En las zonas rurales los l?deres comunitarios enfrentan amenazas por parte grupos rebeldes y c?rteles de la droga que luchan por los territorios abandonados por extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que firm? un acuerdo de paz con el gobierno en 2016. Adem?s, Colombia ha recibido una gran oleada de migrantes venezolanos que huyen de las dificultades econ?micas en su pa?s.

En Nueva Jersey, la activista Carmen Salavarrieta ayuda a inmigrantes a obtener tarjetas de identificaci?n locales y les ofrece clases de ingl?s, entre otras cosas. La fundadora de la organizaci?n de ayuda Angels for Action asegura que ha visto una cifra r?cord de colombianos llegando.

“Muchos son profesionales pero llegan a pie por la frontera, ?se lo puede creer?,” dijo y agreg? que algunos acuden a su centro en busca de ropa y comida. Jaime Rojas y Nataly Chaparro eran profesionales en Colombia.

Rojas, un t?cnico de sistemas en Bogot?, perdi? su trabajo durante la pandemia y su esposa perdi? el suyo como profesora de ingl?s. Ambos participaron en las multitudinarias marchas de protesta del a?o pasado. Su trabajo voluntario en grupos juveniles tampoco estaba funcionando: las pandillas rayaron su autom?vil porque sab?an de sus esfuerzos para tratar de sacar a los j?venes de las drogas.

En marzo de 2021 Rojas se fue a la Ciudad de M?xico porque all? tiene un hermano y meses despu?s lo siguieron su esposa y sus dos hijos.

Pero como el dinero a?n no alcanzaba, la familia decidi? probar suerte en Estados Unidos. En septiembre tomaron un autob?s a Mexicali y de all? cruzaron a Yuma, Arizona.

Fuero liberados luego de pasar cuatro d?as detenidos, Rojas con un grillete electr?nico que tuvo que llevar por m?s de dos meses. Ahora el inmigrante colombiano de 36 a?os y su esposa trabajan de 10 a 12 horas al d?a preparando legumbres y empacando ensaladas en un mayorista de alimentos en Nueva Jersey.

Ha sido dif?cil pasar de trabajar en una oficina a hacer trabajo f?sico en una f?brica, pero est?n agradecidos. “Nuestra casa en Bogot? fue asaltada recientemente.