Columnas

Alexis Rafael Peña

El Congreso Mundial de Mediación México 2023, planteó el tema de las redes sociales y los jóvenes, en donde estos son enterados mal o bien de lo que ocurre en su contexto (políticos, económicos, culturales, étnicos, familiares y valores), sin dejar de lado la resolución pacífica de sus conflictos.

Expositores y panelistas no podían obviar a ese segmento poblacional, ya que el porcentaje de la juventud en los países participantes es muy alto, tal como sucede en la República Dominicana.

“Mediación y Márgenes de Aplicación” así fue titulada la mesa coordinada por Gloria Novel Martí de España y Cesar Rojas Ríos de Bolivia. Los cuales fueron las personas responsables de organizar las propuestas y conclusiones que comparto en Conflictos y Mediaciones. 15 fueron sus conclusiones arribadas en esa mesa de la juventud.

Refieren los panelistas que “Se afirma la validez de las prácticas que se están realizando por parte de los mediadores en distintos espacios que deben continuar ampliándose a otras prácticas mejoradoras de la profesión”; visualizando en ese aspecto la mediación juvenil.

La parte segunda “…enfatiza en el valor de la creatividad para que los valores y prácticas mediadoras se adecúen a los nuevos tiempos en los que las redes son fundamentales, los sistemas de comunicación extremadamente rápidos y efectivos a la hora de difundir contenidos y los jóvenes dedican un número de horas considerables a utilizar estos nuevos canales, surge entonces la posibilidad de hablar de paz y mediación en redes sociales, con contenidos que llamen la atención y que generen influencia”, donde un alto porcentaje se orienta.

Por lo que los congresistas de mediación del mundo expresan que “Se valora la importancia de enfocarnos en los jóvenes para apoyarles en la toma de decisiones éticas y aprendizajes significativos en cultura de paz, apoyándoles en un mundo en que las ofertas de información están basadas en el impacto, en la sorpresa y poco o nada en los valores humanos”.

Indican “La evaluación de procesos y resultados en mediación es urgente para demostrar el valor de ésta como recurso para la mejora y el cambio social; además, para la gestión de conflictos. Esto permitiría difundir por distintos medios y también en espacios de influencia el valor de la mediación y su necesidad imperiosa de integrar en cualquier ámbito de la vida y convivencia”, en este caso los jóvenes.

Indicaron “Concordamos en que prevenir es mejor que curar. Para ello, ha de entenderse la mediación en un sentido amplio que mejora la vida de las personas, las apoya en las dificultades de la vida relacional y convivencial; así como el trabajo de los mediadores como estrategas para la paz en cualquier ámbito de relación y vinculación”.

Estos expertos narran que “Se considera la importancia de compartir las distintas experiencias de expertos…” en la resolución alternativa de conflictos (Rac) para hacerlos más visibles a este segmento poblacional.

Destacan los constante enfrentamientos bélicos como “La experiencia que se vive en la actualidad en conflictos armados en casos, por ejemplo, el de Rusia y Ucrania o el de Israel y Hamás, la intervención de personas mediadoras para evitar hambrunas en África o bien, asesinatos de rehenes en Palestina nos muestra la importancia de la mediación en el fragor de los conflictos, por lo que es necesario contar con más expertos en esta materia, capaces de gestionar preventivamente los conflictos sociales de tales magnitudes”.

En relación a los poderes del Estado dicen “La realidad que se vive en las democracias contemporáneas y los conflictos entre poderes ejecutivo, legislativo y judicial amerita la creación de instituciones mediadoras para que las sociedades se desarrollen en armonía”.

Realizan críticas a lo que está ocurriendo en países latinoamericanos “Las sociedades que vienen en monarquías absolutas, gobiernos democráticos, dictaduras, distintos modelos de democracia o bien, con base en sus usos y costumbres deben reflexionar sobre la importancia de la mediación y sus prolíficos efectos para el bienestar de todas las personas”.

Creen “Corresponde a las sociedades contemporáneas abrir un amplio espacio de reflexión sobre la necesidad de generar un nuevo contrato social que en materia de justicia cubra el derecho humano de acceso a la justicia en realidad gratuito, así como pronto y expedito, donde la ciudadanía recupere el derecho a solucionar por sí misma sus propios conflictos con la guía experta en justicia autocompositiva en virtud de ser esta la vía que se apega al pleno respeto a quienes son titulares de los derechos fundamentales”.

Entienden que “Los avances de las neurociencias, cuyo desarrollo ha sido interdisciplinario, en particular la neurobiología, la neuroendocrinología, la neuropsicología y la neurosociología deben ser objeto de estudio por parte de las personas mediadoras, así como por especialistas en justicia restaurativa…” como apoyo en la solución de los conflictos.

En término tecnológicos también entienden “Los avances de la inteligencia artificial y su aproximación a la inteligencia autónoma obligan a las personas negociadoras, conciliadoras, mediadoras y expertas en justicia restaurativa a estudiar los avances hasta ahora logrados en la instrumentación de la justicia autocompositiva”.

Plantean como desafíos “Las sociedades contemporáneas no han sido capaces de generar condiciones para el desarrollo armónico pleno de sus habitantes y, más allá de la injusticia social originadora de toda índole de conflictos, es urgente que las familias, las escuelas y las comunidades operen los procesos de socialización basados en el descubrimiento de cualidades positivas y el desarrollo de las habilidades sociocognitivas…” para ampliar diálogos personales en las personas.

En medio ambiente subrayan “El calentamiento global y los atentados sistemáticos contra el medio ambiente han colocado a nuestra especie en riesgo de extinción, por lo que resulta inaplazable la instrumentación de estrategias de justicia autocompositiva, en particular la mediación y la justicia restaurativa, para producir conciencia en todas aquellas personas o grupos que operan como depredadores del medio ambiente natural”.

Y por último sostienen “La mediación puede contribuir a que las personas comprendan que todo daño que se causa a la naturaleza, así como todo atentado contra la dignidad de las personas desvía a nuestra especie del tránsito hacia un horizonte luminoso, por lo que debemos movilizarnos. Esta es la razón por la que las personas mediadoras son agentes de cambio capaces de producir cambios de mentalidad para el bien de nuestra especie”.