Licey atraviesa per?odo oscuro por pugnas internas, malas contrataciones y cuestionados cambios de jugadores

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SANTO DOMINGO.- El equipo de los Tigres del Licey, apodado por su fanaticada como <>, atraviesa por el m?s oscuro per?odo de su historia resultado de las pugnas entre sus miembros que amenazan con terminar en la justicia, malos cambios de jugadores, contrataciones fallidas de refuerzos y un manejo comercial que ha empezado a mellar la fuerza de su marca.

Al inicio de la presente temporada el equipo empat? la mayor cantidad de a?os en su historia sin obtener victorias en el torneo de la Liga Dominicana de B?isbol (LIDOM) al totalizar cinco, tiempo que hab?a durado en otras dos ocasiones.

La situaci?n empeora pues de no ganar el campeonato en este temporada, ir? rumbo a los seis a?os sin obtener una corona , con lo que estar?a imponiendo un r?cor negativo de tiempo sin ganar campeonatos.

Licey desde sus inicio se hizo de la estampa de ganador, pues se alz? con la primera corona del campeonato de la LIDOM cuando en 1951 le gan? la final a los Leones del Escogido, haza?a que repiti? dos a?os despu?s cuando en 1953 se impuso sobre las ?guilas Cibae?as, ganando as? dos de los tres primeros torneos.

Luego le vino la primera gran sequ?a al durar cinco a?os sin ganar pues no pudo alzarse con la corona sino hasta la temporada 1958-1959 ya en el formato del invierno que se iniciaba al final de un a?o y se terminaba al principio del siguiente.

Rota esa racha, Licey se mantuvo como el equipo m?s ganador de la Liga al ganar 10 campeonatos en los siguientes 26 a?os, hasta que tuvo una nueva sequ?a de cinco temporadas entre 1984-1985 y 1990-1991. Es decir que en los periodos de mayor sequ?a, el equipo logr? romper el hielo en la quinta temporada despu?s de su ?ltima victoria.

Entre las temporadas 1990-1991 y 2016-2017 cuando obtuvo su ?ltima campeonato, Licey coleccion? nuevo coronas para totalizar las 22 que tiene en su registro, lo que hasta la temporada pasada lo manten?a como el equipo m?s ganador de la LIDOM cuando fue alcanzado por las ?guilas Cibae?as cuando se alzaron con el campeonato de la temporada 2020-2021.

Para evitar romper su r?cord de temporadas consecutivas sin ganar, Licey debe ganar esta temporada, pues de perder entrar?a en la contienda 2022-2023 a su sexta campa?a sin haberse coronado siendo ese el per?odo m?s largo desde que la LIDOM inici? sus torneos.

Ricardo Ravelo Jana, presidente del Club Atl?tico Licey

Esta sequ?a de campeonatos ha coincidido con fuertes rebati?as entre los miembros del <>, una Organizaci?n sin Fines de Lucro que tiene la peculiaridad que sus estatutos est?n cerrados para cualquier persona que no sea descendiente o conyugue de sus fundadores.

Al ser una organizaci?n sin fines de lucro los recursos que genera Tigres de Licey solo se pueden invertir en el mismo equipo, pues al no ser una empresa comercial no genera dividendos para repartir entre sus miembros.

El equipo del Licey y el de las ?guilas Cibae?as son los dos equipos que m?s dinero producen en el deporte profesional de Rep?blica Dominicana, sin embargo en los ?ltimos a?os sus directivos han alegado problemas econ?micos.

Esa situaci?n se ha visto dimensionada por conflictos entre los miembros del Licey, pues un grupo de personas que fueron excluidos de la n?minas de miembros han llevado el caso a los tribunales y accionan para invalidar al grupo que ahora controla ese legendario equipo de b?isbol.

Jugadores perdidos

En los ?ltimos a?os la directiva y sus respectivas gerencias tambi?n han realizado cambios de jugadores que en su momento eran soporte ofensivos de la novena, como el caso de Yamaiko Navarro, que fue cambiado a los Toros del Este cuando era uno de los mejores bateadores del equipo azul y que luego de su salida hasta gan? un campeonato de bateo. Algo similar ocurri? con el l?der en cuadrangulares de la Liga, Juan Francisco, que fue cambiado a los Gigantes de San Francisco.

La gerencia del Licey cedi? en su momento a Yamaico a cambio del infielder Carlos Franco, a Juan Francisco por Rosell Herrera. Los dos jugadores adquiridos por el Licey no tuvieron impactos en ese equipo.

Cambios inesperados

En la presente temporada la situaci?n del Licey ha sido de altas y bajas, aunque logr? la clasificaci?n para el Round Robin en el que ha perdido sus ?ltimas cuatro partidos, compartiendo la ?ltima posici?n con las ?guilas Cibae?as, equipos que luchan por no quedarse fuera de la final cuando apenas faltan cinco partidos de la etapa semifinal del torneo.

Jos? Offerman.

Iniciando la temporada Licey empez? ganando los primeros partidos, pero luego entr? en una racha negativa que fue roto luego de un inesperado movimiento en el que la directiva destituy? al novel gerente general Carlos Jos? Lugo y al dirigente del conjunto Tony D?az, quienes fueron sustituidos por Audo Vicente y Jos? Offerman.

Offerman es un liceista de tradici?n, que como jugador visti? la camiseta azul y como dirigente ha sido el responsable de conducir al equipo cuando fue campe?n en las temporadas 2008-2009 y 2014-2015.

Refuerzos del ponche

Al clasificar al Round Rob?n, la gerencia del Licey incorpor? al equipo a dos jugadores refuerzos, que han resultados un dolor de cabeza en la alineaci?n del equipo por la inusual cantidad de ponches recibidos.

Peter O?Brien

Entre su escogencia en el draft de los jugadores de los equipos descalificados en la serie regular selecci?n a Peter O’Brien proveniente de los Toros del Este y en los 10 partidos en que ha participado ha agotado 34 turnos, para un promedio de bateo de .156 con 14 ponches y al receptor Ren? Pinto que en 6 partidos ha agotado 22 turnos para un promedio de .184 y ocho ponches.

La semana pasada el equipo integr? al norteamericano Kyle Martin, quien ven?a precedido de la fama de haber sido l?der en cuadrangulares en la vuelta regular de la Liga Mexicana del Pac?fico, pero tambi?n fue l?der en ponches.

Su participaci?n en la liga dominicana ha sido decepcionantes pues en sus primeros tres partidos ha agotado 10 turnos y ha recibido 7 ponches y ha disparado un solo hit, para un pobre promedio de bateo de .100.