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“La delincuencia siempre está fuerte aquí”: un miedo que sigue creciendo en los barrios

12 October 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
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Con apenas ocho años, una niña risueña resumió lo que para ella es una realidad vivida con mayor frecuencia en los barrios del Gran Santo Domingo: “La delincuencia siempre está fuerte aquí”. 

Con esas palabras se incluyó en la conversación que sostenían sus familiares con este medio.

Hoy en día el temor a salir a las calles y ser víctima de la delincuencia es el temor que más predomina en los barrios de Santo Domingo Este. Durante un recorrido por diferentes sectores como Los Mina, Alma Rosa, La Isabelita, Villa Duarte, San Carlos y Gualey, los moradores coincidieron en que la inseguridad ha empeorado.

“Uno dentro de lo que cabe es consciente de cómo está la cosa en este país y uno trata de salir lo menos posible en la noche, aunque a ellos no les importa la hora que sea y hacen sus cosas a cualquier hora del día”, expresó una residente del sector San Carlos antes de ser interrumpida por su hija menor de edad.

Las bancas de apuestas y los colmados figuran entre los establecimientos más afectados. De las bancas visitadas, al menos seis indicaron que han sido víctimas de asaltos. Los comerciantes consultados también manifestaron haber enfrentado situaciones similares, que mantienen la preocupación por su vida y sus pertenencias.

Es cuando cae la noche que el miedo es mucho más evidente. Los residentes aseguraron que durante esas horas se sienten más vulnerables a los asaltos, por lo que procuran transitar lo menos posible por las calles y evitan determinadas zonas, incluso cuando esto significa tener que caminar distancias más largas para llegar a sus destinos.

Modificaciones de rutinas

Esta inseguridad ha obligado a que los residentes tengan que modificar sus rutinas y horarios.

Algunos comerciantes han optado por cerrar sus negocios más temprano para reducir los riesgos, mientras que otros residentes limitan sus salidas nocturnas.  Lo que antes formaba parte de la cotidianidad se ha convertido en una decisión que muchos toman pensando en su seguridad.

Aunque los moradores reconocen la presencia de patrullajes policiales en sus sectores, cuestionan su efectividad, pues consideran que los robos continúan ocurriendo. Para ellos, la presencia de agentes no ha significado una mejoría perceptible en su sensación de seguridad.

“Mira yo soy dueño de esa banca, y un día que vine como a las ocho que deje mi vehículo parqueado al otro lado de la cera se le robaron los retrovisores y intentaron cogerme un celular que había dejado ahí adentro porque forzaron la ventana, no sé qué raro no la rompieron también”, indicó un residente del sector Los Mina.

Al ser consultados sobre las posibles causas de esta situación, los residentes señalaron que la falta de oportunidades y el consumo de sustancias ilícitas podría ser una de ellas.

Las lámparas que se encuentran en ciertos puntos de las calles con el objetivo de iluminar la zona, son testigos de todo lo que ocurre cuando el sol se oculta. Sus bombillos rotos según informaron los moradores, son dañados por los delincuentes para conseguir dejar las vías a oscuras y así facilitar sus acciones.

Asimismo, denunciaron la falta de mantenimiento de los árboles que están presentes en las aceras y que debido a su crecimiento y falta de mantenimiento, aseguran que les facilita para esconderse y así sorprender a los transeúntes.

A propósito de este panorama, los residentes reclaman mayor vigilancia, iluminación adecuada y atención de las autoridades.

“Vivir en modo supervivencia es como lo hacemos todo los días, esos niños y jóvenes que deben desplazarse por estas calles para asistir a sus escuelas y trabajos o cualquier diligencia, temen, y temen por el miedo a ser víctima de los delincuentes”, expreso un morador del sector Los Gualey.