Local News

Kitsy Ycaza, una jocketa a contracorriente

15 February 2026
This content originally appeared on Listín Diario.

Ni su nombre ni ella son comunes. Cabalga por la vida a su ritmo, como los salmones, en contra de la corriente.

“Única”, probablemente sea la palabra que mejor define a Kitsy Ycaza, una jocketa ecuatoriana que en mayo de 2024 se estableció en República Dominicana.

No es casual que haya tenido que pagar un alto precio por haber incursionado en la hípica, un mundo de hombres, pero no alberga dudas de que tomó la decisión correcta a pesar de haber sufrido varias caídas que la han dejado marcado.

Tampoco se arrepiente de, haberse radicado en el país, donde vino, vio y venció, emulando lo que miles de años antes hizo el “Padre de la Fe”, Abraham, al acoger una indicación divina sin saber a dónde iba.

“Vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”, fueron las palabras que Jehová dijo al en ese entonces Abram en Génesis capítulo 12.

Kitsy Ycaza en una pasada competencia realizada en el Hipódromo V Centenario.
Kitsy en una pasada competencia realizada en el Hipódromo V Centenario.

propuesta

La idea de probar suerte en el país se la propuso en 2019 el connotado comentarista y narrador dominicano Robert Sánchez al verla correr durante una visita que hizo al Hipódromoo Miguel Salem Dibo, del país sudamericano, donde las oportunidades son muy limitadas, pues solo se corre una cartelera a la semana.

“¿Tienes buen físico, por qué no te arriesgas?”, le preguntó el joven profesional. La propuesta sedujo a Kitsy, pero sus padres Katty Molina y William Ycaza se opusieron de inmediato.

No obstante, ante la insistencia de ella le pusieron como condición que debía terminar la carrera Zootecnia y Veterinaria que cursaba en la Universidad Agraria del Ecuador, reto que cumplió y hoy es su “Plan B”.

“Ese fue nuestro pacto, las cosas se dieron y aquí estamos. Ha sido una experiencia linda porque he tenido muchas oportunidades y nos ha ido bien gracias a Dios”, expresa la guayaquileña de 26 años.

Julián Hernández, agente y una especie de padre dominicano de la joven jocketa.
Julián Hernández, agente y una especie de padre dominicano de la joven jocketa.José Alberto Maldonado

Desde el día uno ha tenido una vinculación especial con el país. Fue amor a primera vista. Le encanta la gente y la gastronomía dominicana, sobre todo “Los tres golpes”, el desayuno de mangú, huevo, queso y salami, así como el pati-mongo.

“Me gusta todo”, enfatiza Kitsy, con facciones indígenas mientras se recoge su larga y copiosa cabellera negra, movida por la brisa febrerina durante la entrevista que le realizamos en la gradería principal del Hipódromo V Centenario.

Es, justamente, por su larga caballera que la afición puede darse cuenta de que en la prueba en la que regularmente compiten Carlos de León. Jimmy Jiménez, Héctor Hernández y otros destacados jinetes, también monta una fémina con similar calidad.

Se crió entre las patas de los caballos. Su padre era jockey, al igual que su abuelo, tíos paternos y varios primos.

A los 13 años, la dejaron montar para que sudara la fiebre, convirtiéndose de paso en la primera y única jocketa ecuatoriana.

“Mi padre le decía a mi mamá ´tranquila que esto será solo por una temporada para que mate el bichito´. Me dijo te vamos a dejar por una temporada”, relata.

“Y la fiebre subió”, manifiesta sonriente la menuda atleta de 112 libras sobre una afección que, aparentemente, no la sanarían médicos ni remedios.

Su apego a este país ha sido tal que no ha regresado al Ecuador y solo le echa de menos a la familia y al “encebollado”, considerado como la segunda mejor sopa de pescado del mundo por el especializado portal Taste Atlas.

Naturalmente, no todo ha sido bueno. Ha sufrido varias caídas, pero ninguna como la del año pasado mientras iba por el poste de los 800 metros sobre el caballo "Brook Side", de unas mil 100 libras de peso, que súbitamente se desplomó, quedando parcialmente sobre ella, lo que le ocasionó que se le saliera la clavícula.

“Pensábamos que se había lesionado en las extremidades inferiores, pero no, luego, cuando estaba en la clínica, me informaron que sufrió un pre infarto”, declara Kitsy sobre el percance del equino.

“Una quiere hacerse el fuerte, pero monté muchos caballos con miedo por un buen tiempo y muchas carreras perdí también por ese temor porque no me sentía segura”, subraya la ecuatoriana aplatanada dominicana, quien tras una caída anterior recibió cinco puntos de sutura en la esquina de su labio superior.

Es apenas la segunda mujer que participa en las pruebas hípicas en Dominicana. La pionera es Felicia Leclerc, instructora en la Escuela de Jinetes y quien de vez en cuando monta a pesar de sus 67 años.

“Kitsy es muy trabajadora. Me consta que es de las primeras que llegar a montar caballos, a traquear. Muy dedicada a su profesión, como todo el mundo tiene sus altas y sus bajas, pero cuando las montas le responden se faja de tú a tú con los mejores jinetes. Buen braceo, buena fusta e inteligente. Es tan así que su calidad ya ha sido evaluada para montar en otros hipódromos, como el de Puerto Rico (El Camarero)”, resaltó el versado comentarista Rafael Díaz, director de Comunicaciones de la Comisión Hípica Nacional.

Kitsy reside sola casi frente al hipódromo. A la pregunta de que resulta impensable que una joven, con cierta fama y mucha calidad, no termine en brazos de un dominicano, respondió con evasiva por vez primera en la entrevista.

“Ni de gustos ni de sabores hablan los doctores”.