Jueza se inhibe de conocer juicio a hermanos Espaillat por vínculo afectivo con una de las víctimas
La jueza Clara Luz Almonte de la Segunda Sala Penal del Distrito Nacional, se apartó del conocimiento del juicio de fondo en contra de los empresarios Antonio y Maribel Espaillat, acusados de homicidio involuntario tras el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que cobró la vida de 236 personas y dejó más de 180 heridos en abril de 2025.
Tras declararse la inhibición, la jueza dispuso la remisión inmediata del expediente a la presidenta de la Cámara Penal del Distrito Nacional, para que valore la inhibición y designar a un nuevo magistrado que asuma el control del juicio contra Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, imputados por la violación de los artículos 319 y 320 del Código Penal Dominicano.
El tribunal había sido apoderado del caso el pasado 19 de junio de 2026. Sin embargo, la magistrada tomó la decisión fundamentada en el artículo 80, numeral 8, del Código Procesal Penal Dominicano, el cual faculta a los jueces a inhibirse cuando exista una amistad que se manifieste por gran familiaridad o frecuencia de trato con alguna de las partes involucradas en el proceso.
En el documento, fechado el 26 de junio de 2026, la jueza Almonte Gómez expuso razones profundamente personales que le impiden juzgar el caso con la objetividad y la imparcialidad requeridas.
Explicó que entre las personas fallecidas en el siniestro se encontraba su entrañable amiga, Margarita Herminia Robles Reyes (identificada como la víctima número 49 en la acusación). Sostiene que estaba íntimamente ligada emocionalmente tanto a la víctima fallecida Margarita Herminia Robles Reyes, como a sus familiares.
“No nos sentimos en condiciones de conocer dicho proceso con absoluta imparcialidad, por haber desarrollado un vínculo afectivo profundo, y mi corazón haberse lacerado con ambas muertes", manifestó la magistrada.
La jueza rememoró los desgarradores momentos de la tragedia ocurrida durante el concierto del merenguero Rubby Pérez, artista favorito de su amiga. Detalló que vivió horas de incertidumbre hasta que el cuerpo mutilado y desfigurado de Robles Reyes fue hallado dos días después.
Asimismo, relató el fuerte impacto colateral del suceso. La madre de la víctima, Margarita Reyes —quien además era su colega y amiga—, se encontraba en un delicado estado de salud y falleció poco tiempo después debido al agravamiento de sus dolencias provocado por la pena.
La magistrada confesó haber sido el "hombro en que su madre se apoyó para juntas llorar su muerte", llegando incluso a vestir el cadáver y asistir de cerca a la familia.
La magistrada argumentó que el contacto directo con estos hechos genera impresiones y prejuicios difíciles de eludir a la hora de sentenciar, coincidiendo con criterios del Tribunal Constitucional Español y de la Suprema Corte de Justicia dominicana.
Afirmó que los procesos judiciales no solo deben ser justos, sino también parecerlo, por lo que apartarse busca preservar la confianza de la ciudadanía en la integridad del sistema.