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Experto advierte sobre los peligros de los fuegos artificiales para los animales domésticos

31 December 2025
This content originally appeared on Listín Diario.
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Las festividades navideñas y de fin de año en República Dominicana suelen estar marcadas por el brillo y el estruendo de la pirotecnia. Para muchos, los fuegos artificiales representan una tradición ineludible que simboliza alegría y celebración.

Sin embargo, detrás de las luces multicolores se esconde una realidad sombría y dolorosa para los animales domésticos, quienes perciben estas explosiones no como un festejo, sino como una amenaza de muerte debido a su extrema sensibilidad auditiva.

El médico veterinario Moisés Vargas, especialista en crianza de especies y razas especializadas, advierte que la exposición a la pirotecnia conlleva riesgos físicos y psicológicos graves para las mascotas.

A diferencia de los seres humanos, animales como perros y gatos tienen un sentido del oído mucho más agudo, lo que convierte el estallido de un cohete en una experiencia traumática y físicamente dolorosa.

Según el especialista, el miedo extremo puede desencadenar reacciones instintivas peligrosas.

"Los riesgos que pueden tener las mascotas en general a la hora de exponerse a fuegos artificiales es que pueden espantarse, tener miedo y darse a la huida por paredes o puertas abiertas", explicó Vargas. 

Estos intentos desesperados por escapar suelen terminar en accidentes de tránsito, pérdidas definitivas del animal o heridas graves al intentar atravesar ventanales o saltar muros.

Más allá del daño auditivo, el estado emocional del animal se ve profundamente alterado. Vargas asegura que el ruido puede provocar una "disociación del entorno".

En este estado de shock, el animal pierde la noción de quiénes lo rodean, llegando incluso a desconocer a sus propios cuidadores.

“Los fuegos artificiales los atormentan a un grado tal que lo ponen disociado de su entorno. Pueden incluso a veces atacar a los mismos propietarios”, manifestó el veterinario, subrayando que se han registrado numerosos casos de agresiones defensivas por parte de mascotas que, en un momento de pánico ciego, reaccionan violentamente contra sus dueños.

Recomendaciones para la protección en el hogar

Ante esta realidad, la prevención es la única herramienta efectiva. El doctor Vargas sugiere que, durante los momentos de mayor actividad pirotécnica, los animales deben estar bajo vigilancia constante.

"Lo recomendable sería que estén bien guardados en habitaciones o, si hay jaulas, que sean amplias, mantenerlos trancados y en vigilancia todo el tiempo", agregó.

Se recomienda también el uso de música relajante o "ruido blanco" dentro de la habitación para amortiguar los sonidos externos, y nunca dejar a la mascota sola en patios o balcones donde el riesgo de huida o accidente es mayor.

Incluso los artefactos considerados de "bajo impacto", como los populares “tirapos” o las velas fosforescentes de Año Nuevo, generan niveles de estrés significativos. 

Aunque su comercialización es común, su uso indiscriminado en zonas residenciales densamente pobladas multiplica el sufrimiento animal y el riesgo de incendios menores.

La advertencia de la Procuraduría

El problema de la pirotecnia no solo es una cuestión de conciencia ciudadana, sino también un asunto legal de estricto cumplimiento. La Procuraduría General de la República (PGR) ha sido enfática en recordar que la Ley 340-09 para el Control y la Regulación de los Productos Pirotécnicos es clara en sus restricciones.

Esta legislación autoriza el uso de explosivos pirotécnicos únicamente a empresas debidamente registradas y a técnicos certificados. El objetivo primordial de esta ley es salvaguardar la integridad física de la población y prevenir accidentes que, año tras año, dejan saldos lamentables de quemaduras y mutilaciones.

La PGR advierte que el alto nivel de ruido no solo afecta a los animales, sino que constituye una emergencia de salud para grupos vulnerables como niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA), adultos mayores y personas con condiciones cardíacas.

El artículo 8 de la mencionada ley establece requisitos estrictos de almacenamiento, transporte y manipulación que deben ser supervisados por el Ministerio de Interior y Policía.

El llamado de las autoridades y de los expertos en salud animal es el mismo: celebrar con responsabilidad. La seguridad y el bienestar colectivo, que incluye a los seres más vulnerables y a nuestras mascotas, deben prevalecer sobre una tradición que genera daños irreversibles. Respetar las disposiciones legales y optar por formas de festejo más silenciosas y empáticas es el primer paso para garantizar que la Navidad sea realmente una época de paz para todos los miembros del hogar, sin importar su especie.