Local News

El CNM ante la encrucijada de elegir al presidente de la Suprema Corte de Justicia

01 November 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
Promote your business with NAN

La convocatoria del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) para hoy, lunes 2 de noviembre, reabre uno de los debates más trascendentales para el sistema institucional dominicano: quién encabezará la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y cuáles criterios prevalecerán en la selección de los seis magistrados que deberán completar la matrícula.

La reunión, anunciada luego del aplazamiento de la deliberación que estaba prevista para el 23 de octubre, llega en medio de un ambiente de hermetismo, versiones encontradas sobre las razones de la demora y cuestionamientos de representantes del sector jurídico sobre la necesidad de privilegiar los méritos, la experiencia y la trayectoria judicial por encima de los intereses sectoriales.

La reunión de hoy encuentra al CNM bajo la atenta mirada de la comunidad jurídica y de los sectores que reclaman una definición oportuna.

El aplazamiento de la fecha inicialmente anunciada alimentó interrogantes que ahora deberán encontrar respuesta en las decisiones del organismo, aunque la sola convocatoria no permite anticipar el resultado de las deliberaciones.

En ese escenario, el CNM tendrá que conciliar la evaluación de los aspirantes con la responsabilidad institucional de elegir magistrados capaces de responder a las exigencias de independencia, integridad y competencia profesional.

La decisión sobre quién presidirá la Suprema Corte de Justicia será, por tanto, mucho más que la designación de un funcionario: constituirá una señal clara sobre el rumbo que seguirá el Poder Judicial y sobre el peso que tendrán la carrera judicial, los méritos profesionales y la independencia institucional en la configuración de su máxima instancia ordinaria.

Aunque la convocatoria despeja temporalmente la incertidumbre sobre la continuidad del proceso, no disipa las interrogantes que han rodeado la elección, particularmente las relacionadas con el perfil de quien asumirá la presidencia de la SCJ, una posición determinante para la dirección del Poder Judicial.

En los ámbitos jurídicos han circulado versiones sobre supuestas diferencias en torno a si la presidencia debe recaer en un juez de carrera o en una figura procedente de otros ámbitos profesionales. Sin embargo, no se han presentado públicamente elementos concluyentes que permitan atribuir el aplazamiento a esas discrepancias.

El debate trasciende los nombres de los aspirantes. En el fondo, enfrenta dos visiones sobre el fortalecimiento de la independencia judicial: una que reclama reconocer la carrera, la experiencia y el escalafón como elementos centrales de la selección, y otra que deja abierta la posibilidad de que la designación recaiga en un profesional ajeno a la carrera judicial.

Organizaciones como Participación Ciudadana se han manifestado partidarias de que la presidencia de la Suprema Corte sea ocupada por un juez de carrera, al considerar que tal decisión constituiría un reconocimiento a la experiencia acumulada dentro del sistema judicial.

La elección también tendrá que considerar la composición de género en la alta corte. Actualmente, la Suprema Corte de Justicia cuenta con solo dos mujeres entre sus 17 integrantes, por lo que diversos sectores plantean que, de los seis nuevos magistrados, al menos cuatro (o idealmente cinco) sean mujeres, situando la representación femenina entre los aspectos centrales del debate.

La elección también tendrá que considerar la composición de género en la alta corte. Actualmente, la Suprema Corte de Justicia cuenta con solo dos mujeres entre sus 17 integrantes, por lo que diversos sectores plantean que, de los seis nuevos magistrados, al menos cuatro (o idealmente cinco) sean mujeres, situando la representación femenina entre los aspectos centrales del debate.

La selección pendiente comprende seis posiciones en la Suprema Corte de Justicia, correspondientes a magistrados que no continuarán en sus cargos durante el próximo período.

La renovación de estas seis plazas representa una oportunidad histórica para definir la composición de la alta corte y establecer el perfil de liderazgo que tendrá la institución en los próximos años.

El desafío del Consejo no se limita a completar los puestos disponibles. La decisión deberá contribuir a preservar la independencia judicial, la confianza pública y la estabilidad institucional en un contexto donde distintos sectores exigen un proceso transparente y basado en el mérito.

La presidencia de la Suprema Corte adquiere especial relevancia porque quien resulte elegido tendrá la responsabilidad de dirigir el máximo tribunal de la jurisdicción ordinaria y ejercer el liderazgo del Poder Judicial.

Por ello, la discusión sobre si debe prevalecer la experiencia de un juez de carrera o abrir paso a una figura externa no es un asunto superficial: involucra la concepción misma de la justicia, los incentivos para quienes desarrollan una trayectoria judicial y la percepción de independencia frente a los poderes políticos.

Selección 

Una decisión de alto impacto

Vacantes.
Entre las vacantes figuran la del actual presidente de la SCJ, Luis Henry Molina, y las de los magistrados Nancy Salcedo Fernández, Fran Soto y María Garabito, quienes decidieron no repostularse para un nuevo mandato.
También quedan disponibles las posiciones de Francisco Antonio Jerez Mena y Vanessa Acosta Peralta, quienes fueron evaluados por el CNM, pero no resultaron ratificados.