El 12 de febrero es el día internacional de la epilepsia.

La epilepsia es la enfermedad neurológica más frecuente en niños y la tercera en adultos. En el marco del Día Internacional de la Epilepsia, los profesionales de la SEN explican los síntomas más comunes de la patología, además de las crisis, para poder identificarlos y tratarlos lo antes posible.

En el 12 de febrero, Día Internacional de la Epilepsia, la Sociedad Española de Neurología (SEN) informa de las cifras actualizadas de esta enfermedad con el objetivo es crear conciencia sobre esta patología neurológica y tratar de reducir su estigma.

La epilepsia afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo. Cada año se diagnostican más de 2,4 millones de casos.

En España, se calcula que son unas 400.000 personas las que padecen epilepsia, la primera enfermedad neurológica más frecuente en niños y la tercera en adultos.

La epilepsia, según el doctor Juan José Poza, coordinador del grupo de Estudio de la Epilepsia de la SEN, “es una enfermedad neurológica crónica caracterizada por producir, de forma recurrente, convulsiones, comportamientos y sensaciones inusuales o episodios de alteración de la conciencia”.

Además, indica que es la cuarta enfermedad neurológica más común y que puede afectar a personas de todas las edades y géneros. Así, advierte que es un problema de salud mundial.

La tasa de mortalidad es dos o tres veces más elevada que la de la población general. Después del ictus, es la causa de atención neurológica más habitual en Urgencias.

Si bien es cierto que la enfermedad puede afectar a personas de todas las edades, es más común que debute en personas mayores de 65 años y en niños. De hecho, alrededor de un 10 % de los niños sufren epilepsia.

En adultos, la curva de incidencia de la patología aumenta considerablemente a partir de los 60 años. Afecta, al menos, a un 30 % de los mayores de 80 años.

Según los profesionales de la SEN, hay un infradiagnóstico precisamente entre los grupos poblacionales que mayor riesgo tienen, los niños y los mayores.

Niños y mayores de 80 años son los más susceptibles de ser diagnosticados de epilepsia. EFE/Raúl Caro

Según el doctor Poza, hasta un 25 % de las crisis epilépticas pueden pasar inadvertidas o no ser correctamente identificadas por pacientes, familiares o incluso el personal sanitario. Esto sucede ya que son crisis transitorias que pueden resultar muy breves.

Suele asociarse la sintomatología de esta enfermedad con una pérdida de conocimiento unidas a convulsiones y/o rigidez, pero esto solo se produce en un 30 % de los pacientes. Existen otros síntomas como la falta de respuesta a estímulos, la desconexión del entorno o experimentar movimientos fuera de lo normal en alguna parte del cuerpo que son más comunes.

“Además, existen síntomas de otras enfermedades que pueden tener una apariencia similar a las crisis epilépticas y que pueden llevar a diagnósticos erróneos. Por esa razón, y porque el número de diagnósticos falsos positivos es sorprendentemente alto, ya que llega al 18 %, desde la SEN llevamos años insistiendo en la necesidad de realizar pruebas diagnósticas a todos los pacientes sospechosos de padecer esta enfermedad”, añade el médico.

Con motivo del Día Internacional de la Epilepsia, debemos no solo recordar los síntomas más frecuentes para detectar la patología, sino también los tratamientos actuales para abordar el manejo de la enfermedad.

A día de hoy, hasta el 70 % de pacientes de epilepsia puede, gracias a los tratamientos existentes, controlar adecuadamente su enfermedad. Acceder a estos tratamientos es fundamental para prevenir tanto la discapacidad que puede provocar la patología, como las comorbilidades comúnmente asociadas a la epilepsia.

En un 50 % de los casos, la epilepsia va asociada a trastornos psiquiátricos, neumológicos o intelectuales. De hecho, un 23 % de los pacientes padece depresión y un 20 %, ansiedad. Del mismo modo, afecciones como cefaleas, problemas digestivos, cardíacos, demencia y artritis son comunes en adultos con este diagnóstico.

En cuanto a los niños, entre el 30 % y el 40 % de los que padecen epilepsia, ven afectada su capacidad intelectual, con dolores de cabeza frecuentes y alteraciones de ánimo.

“En días como hoy es importante reivindicar la importancia de la investigación de esta enfermedad, no solo por el importante número de afectados para los que aún no disponemos de un tratamiento efectivo, es decir, para todos aquellos pacientes que padecen epilepsia farmacorresistente y que solo en España suponen más de 100.000 personas, sino también para seguir investigando en las causas que están detrás del desarrollo de esta enfermedad», señala el neurólogo.

«Aunque en su origen -añade- parecen estar implicados diversos factores genéticos y metabólicos, aún quedan por determinar otros muchos factores que también pueden influir en el desarrollo de esta enfermedad. Esto nos ayudaría a conseguir tratamientos más efectivos para esta enfermedad que padecerá un 3% de la población en algún momento de su vida”.

Los dolores de cabeza son muy comunes en pacientes de epilepsia. EFE/ FRANK RUMPERNHORST