Tecno-ciencia

Alexa y Siri, son las asistentes virtuales de Amazon y Apple, respectivamente.

En la era digital moderna, los asistentes virtuales como Alexa y Siri han transformado la interacción cotidiana en los hogares, ofreciendo soluciones rápidas a una variedad de consultas.

Estas tecnologías, impulsadas por inteligencia artificial, están diseñadas para facilitar la vida diaria, respondiendo a preguntas sobre el clima, reproduciendo música o gestionando dispositivos inteligentes.

Sin embargo, a pesar de su conveniencia y eficacia, existen ciertos límites en las interacciones con estos asistentes. Algunos temas deben evitarse para mantener la seguridad de la información personal y la privacidad.

A continuación, se explorarán cinco preguntas o temas que no se deberían hacer consultas a estas asistentes virtuales en el hogar.

Este dispositivo de Apple hace parte de su ecosistema para el hogar. (Apple)

1. Preguntas médicas

El primer aspecto crucial que se debe evitar al interactuar con asistentes virtuales como Siri y Alexa concierne a cuestiones serias de salud.

Aunque estos dispositivos pueden suministrar datos generales relacionados con el bienestar y la salud, es importante recordar que no reemplazan la opinión de un médico o especialista médico.

Solicitar diagnósticos o interpretaciones de síntomas graves a través de estas tecnologías podría resultar en información errónea o incompleta.

Por lo tanto, ante cualquier preocupación médica significativa, la acción más prudente es buscar la evaluación y el consejo de profesionales de la salud, quienes están capacitados para ofrecer guía y tratamiento basados en un conocimiento especializado y una evaluación cuidadosa.

Las asistentes virtuales no cuentan con la capacidad de tratar condiciones médicas muy concretas. (Amazon)

2. Datos delicados

Es fundamental evitar solicitar a Siri o Alexa que manejen información personal sensible, como números de tarjetas de crédito, contraseñas o cualquier otro tipo de dato confidencial.

A pesar de que estas tecnologías incorporan protocolos de seguridad para proteger la información de los usuarios, no están exentas de vulnerabilidades potenciales.

La interacción con asistentes virtuales implica cierto grado de riesgo de que los datos personales puedan ser expuestos o comprometidos.

Por ello, para prevenir cualquier tipo de exposición no deseada o el uso indebido de información delicada, se recomienda manejar estos datos de manera privada, recurriendo a métodos más seguros y controlados.

HomePod viene en diversas presentaciones, una de ellas es su versión mini. (Apple)

3. Información sobre otras personas

Se debe tener precaución al hacer consultas que involucren la privacidad de terceros. Pedir a Siri o Alexa datos privados sobre otras personas sin su autorización, tales como información sobre su vida privada, su paradero actual o sus acciones recientes, es inadecuado.

Preguntar por el estado de relación de un amigo, su dirección de domicilio sin su consentimiento, o indagar sobre sus movimientos recientes son ejemplos de cómo se puede infringir la privacidad ajena a través de estas interacciones con asistentes virtuales.

Mantener el respeto por la confidencialidad de los demás es esencial para preservar relaciones de confianza y seguridad en el entorno digital.

4. Preguntas groseras

A pesar de que los asistentes virtuales como Siri y Alexa están configurados para ofrecer respuestas neutrales y corteses, formular preguntas que sean ofensivas, discriminatorias o inapropiadas no solo constituye una falta de respeto, sino que también puede perpetuar prejuicios y actitudes negativas.

El asistente virtual tiene diversos comandos, desde dar noticias a recomendar ‘outfits’ de acuerdo al clima. (Amazon)

Por ejemplo, realizar consultas que refuercen estereotipos de género o discriminación racial no solo es inadecuado, sino que también valida y propaga comportamientos y puntos de vista perjudiciales en la sociedad.

5. Peticiones con fines delictivos

Puede parecer obvio, pero es crucial no solicitar a Siri o Alexa que lleven a cabo acciones que sean ilegales, representen un riesgo o puedan resultar dañinas.

Esto implica evitar peticiones que impliquen asistencia para realizar actividades delictivas, como obtener instrucciones para la elaboración de armas o la producción de sustancias prohibidas, así como cualquier acto que contravenga la legislación o comprometa la seguridad personal o la de terceros.

Por ejemplo, pedir direcciones para evadir controles policiales o cómo fabricar artefactos peligrosos no solo es irresponsable, sino que también puede tener serias consecuencias legales y poner en riesgo la integridad física de las personas.

Fuente: Infobae