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Dentro de sus aportes está la constitución para invidentes.

Santo Domingo .-Aunque nunca hizo públicas sus aspiraciones en el pasado a una nominación presidencial, el primer paso que dio Abel Martínez fue el lanzamiento de una Constitución Infantil, presentada en todos los rincones del país ante miles de niños, quienes hoy son primeros votantes en los comicios del 2024.

Y es ahora cuando deberá probar suerte y pulsear con su destino para jugar una carta que tal vez lo lleve a sentarse en la silla presidencial y cambiar su residencia desde Santiago de los Caballeros a la avenida México de Santo Domingo, espacio donde está ubicado el Palacio Nacional.

Está casado con Nahiony Reyes, con quien tiene dos hijos.

Con su destreza y arrojo para ponerle pecho a lo que sea, Martínez podría decir que se convirtió de un pequeño “delfín en un tiburón” de esos temidos que merodean en el océano Atlántico.

Otro escalónSu labor legislativa y su gestión como presidente de la Cámara de Diputados le proporcionó proyección a su figura a escala nacional, pero, especialmente en la provincia de Santiago, ciudad que representó por dos periodos consecutivos.

En los comicios municipales de 2016 entendió que ya había agotado su tiempo como congresista y presentó sus aspiraciones a la alcaldía del municipio de Santiago, año en el que gana las elecciones, se reelige y ahora cumple su segundo periodo.

El perfil del candidato presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), su historia política y sus retos, forman parte de las incógnitas que deberán despejar los electores que se darán cita con las urnas el próximo año. Y es qué, Martínez ha asumido el discurso conservador en defensa de la soberanía y contra la inmigración ilegal de los haitianos.

Una de estas curiosidades es que el entonces presidente Leonel Fernández, en el año 1997, lo designó procurador fiscal adjunto en Santo Domingo y dos años más tarde es promovido al cargo de procurador fiscal del Distrito Judicial de Santiago.

Abel junto a sus padres, Mélida Durán y Ramón Martínez.

Esto demuestra que el candidato presidencial del partido morado ha ejercido funciones en dos poderes del Estado, el Judicial y el Legislativo, y busca ahora alcanzar el escalón más alto del Ejecutivo, si es elegido presidente. En caso de lograrlo tendría en su haber la representación de los tres poderes en el país, hazaña esta que pocos han alcanzado.

Su labor legislativa fue reconocida, además, por haber logrado la aprobación de leyes de trascendencia e impacto para la población, como lo son: Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, Código Penal de la República Dominicana, el cual fue vetado por el entonces mandatario Fernández, modificaciones al Código del Menor, la Ley del Sistema 911 de la República Dominicana, entre otras.

Su propuestaSu trayectoria política continúa en 2002, cuando pone a un lado el sistema judicial y llega al Congreso Nacional como diputado del PLD por la provincia de Santiago, siendo reelecto a la misma posición en 2006 y 2010, cuando ocupó la presidencia de la Cámara de Diputados por seis años desde 2010 hasta 2016.

Ha prometido que estará donde quiera que haya un dominicano.

El candidato a la Presidencia basa su programa de gobierno en cinco ejes.El ha prometido que de ganar hará “una verdadera transformación” en materia social, económica, de seguridad, salud, educación, migración y producción agropecuaria.

Asegura que en el país deben de existir más estancias infantiles en todos los municipios para permitir que las madres dominicanas trabajen sin preocupaciones. Además, aseguró que promoverá empleos comunitarios para las mujeres de escasos recursos.

Sin embargo, uno de los principales retos a los que se enfrenta Abel es ganar las elecciones y llevar de nuevo al poder al Partido de la Liberación Dominicana desde una posición complicada según algunas encuestas, que lo colocan en tercer lugar antecedido por el expresidente Fernández, quien fuera su mentor hasta la ruptura del año 2019.

Aunque sus asesores en comunicación han ideado estrategias para que el discurso de Martínez cale en la población, lo cierto es que los números en las encuestas todavía no le favorecen y como dice el dominicano popularmente “no termina de arrancar esa potente maquinaria electoral que un día fue el PLD”.

El partido de la estrella morada gobernó veinte años y se dividió en octubre de 2019 después de que el exmandatario Fernández y entonces presidente de esa organización (1996-2000, 2004-2008 y 2008-2012), rechazara los resultados de las primarias abiertas en la que el exministro de Obras Públicas Gonzalo Castillo ganó por un margen menor al 1 %.

*Por D. Acosta/JM. De La Rosa