Local News

Un día como hoy mataron a Federico García Lorca

18 August 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
Promote your business with NAN

Hace exactamente 90 años, el 18 de agosto de 1936, le quitaron la vida a Federico García Lorca, uno de los poetas y dramaturgos más grandes e importantes del siglo XX.

A nueve décadas de su fusilamiento en España, su obra se niega a desaparecer, demostrando con el paso del tiempo lo que él mismo solía decir: “La poesía no quiere adeptos, quiere amantes”.

Nacido el 5 de junio de 1898 en Granada, fue una de las figuras centrales de la llamada Generación del 27.

Durante sus años de juventud en Madrid, compartió con grandes genios del arte como Salvador Dalí y Luis Buñuel, lo que marcó su estilo para siempre.

Lorca logró mezclar la cultura popular de su tierra con lo más moderno de la época, creando obras que hoy son clásicos, como el Romancero gitano, Poeta en Nueva York, y piezas de teatro inolvidables como Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.

Para él, la creación literaria significaba magia: 

“Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse y que forman algo así como un misterio”.

Lorca creía que la cultura y la literatura debían llegar a todos.

Con su grupo de teatro universitario, "La Barraca", llevó el arte a los pueblos más humildes de su país, porque entendía que la vida había que vivirla y disfrutarla en el presente:

“Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar”.

Precisamente de esos años con La Barraca, a finales de 2025 salió a la luz un hallazgo increíble: un video inédito de 1932 donde se le ve sonriendo y actuando.

Pero en esas imágenes, restauradas recientemente, el poeta no tiene voz.

De hecho, no existe ninguna grabación confirmada de cómo sonaba Lorca.

Esa voz perdida, que sus amigos describían como cálida y contagiosa, es ahora un silencio.

vida amorosa

Investigaciones históricas señalan a Rafael Rodríguez Rapún, secretario de La Barraca, como su último gran amor y la inspiración de sus famosos Sonetos del amor oscuro.

Curiosamente, la vida y la tragedia los unió hasta el final.

Mientras Lorca fue asesinado en 1936, Rapún, que se había ido como voluntario al ejército, murió por heridas de combate exactamente un año después, el 18 de agosto de 1937.

Un desenlace que recuerda a lo que el propio Federico escribió una vez: “El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta”.

Aunque sus restos siguen desaparecidos, su memoria sigue intacta.