Local News

Calidad de vida del envejeciente en RD: Signos de una vejez olvidada

30 June 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
Promote your business with NAN

Falleció en la madrugada fría del primero de noviembre de 2025 en un edificio en construcción, entre escombros y la rusticidad del piso de la edificación. Fue la realidad de los últimos días de vida de don Agustín Frías, un envejeciente de 62 años.

Vivió junto a sus dos hermanos, mayores de 60 años también, en una casita de zinc inhabitable (zines rotos y oxidados, volcados hacia un lado, de muy reducido espacio y carente de mobiliario) en la calle Primera, número 89, del sector 27 de febrero del Distrito Nacional.

Según comentó en vida, vivió por casi una década con una laceración en uno de sus miembros inferiores, razón del vendaje, y tenía una discapacidad psicosocial, según el informe del Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) enviado a la redacción del LISTÍN DIARIO.

Tanto él como sus hermanos, Teresita Frías y Radhamés Frías, dependían de la ayuda esporádica que recibían de vecinos y conocidos. Según la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), en varias ocasiones solicitaron por escrito las subvenciones sociales del Estado para esta familia. Aseguraron que se redujeron a trámites.

Teresita Frías, hermana de Agustín, dentro de su casa.
Teresita Frías, hermana de Agustín, dentro de su casa.Raúl Asencio

El Centro de Educación para la Paz, Tolerancia y Desarrollo (Cepatode) también sometió una solicitud formal al Instituto Nacional de la Vivienda (INVI) destacando su discapacidad psicosocial y condición de vulnerabilidad. Actualmente, es el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (MIVED) el que trabaja en la reconstrucción de la residencia.

Agustín no procreó hijos y trabajó como panadero, personal de limpieza, limpiabotas, vendedor de velones y maní. Aunque Frías falleció, todavía sus dos hermanos, Radhamés y Terecita, viven en estas condiciones en la misma construcción donde murió su hermano.

Esta es solo una de las tantas realidades que expone la calidad de vida de muchos adultos mayores en la República Dominicana.

Teresita Frías el jueves 25 de junio de 2026 en el sector 27 de Febrero
Teresita Frías el jueves 25 de junio de 2026 en el sector 27 de FebreroRaúl Asencio

Depresión y suicidios en adultos mayores

Según el informe anual de Estadísticas Sociodemográficas 2024 de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), un total de 160 adultos mayores cometieron suicidios.

De acuerdo a la encargada de la Unidad de Intervención en Crisis del Hospital Docente Doctor Francisco E. Moscoso Puello, Anya Alcántara, al menos 12 adultos mayores de 60 años son referidos al departamento por depresión mensualmente.

Doctora Anya Alcántara, psiquiatra y encargada de la Unidad de Atención en Crisis del Hospital Docente Doctor Francisco E. Moscoso Puello.
Doctora Anya Alcántara, psiquiatra y encargada de la Unidad de Atención en Crisis del Hospital Docente Doctor Francisco E. Moscoso Puello.fuente externa

Con estas declaraciones coincide la geriatra del mismo centro médico, Priscila Santana, quien afirmó que “son muchos” los envejecientes con este trastorno del estado de ánimo. “Pero aquí vemos un alto porcentaje de pacientes geriátricos con depresión”, dijo. Agregando que muchos de estos ancianos padecen este tipo de trastorno desde antes, pero las enfermedades suelen agravarlo o activarlo.

Ambas especialistas coinciden en que las causas del trastorno depresivo en adultos mayores de los 60 años son por problemas familiares, soledad, movilización de su hábitat o zona conocida, el abandono, la improductividad, maltratos, la falta de atención y cuidados o por sentirse una carga.

“Al hacer la historia clínica, vemos su antes y su después. Al indagar qué lo llevó a tener depresión, el familiar comenta que fue después de que murió el esposo, después de que le mataron a un hijo, o que los hijos le vendieron la tierra”, comenta Santana.

Intento de homicidio

Alcántara asegura que, aunque no maneja datos puntuales en el momento, los casos de intento de suicidios en este segmento de la población son aún más alarmantes.

La psiquiatra revela que durante la pandemia del Covid-19 aumentó la tasa de tentativas de suicidio y se sostuvo en la pospandemia. “Lamentablemente, esto se quedó como una meseta, no bajó”, revela.

Alcántara comenta que el seguimiento de estos pacientes es lo que prosigue para evitar eventos lamentables y explica que consiste en consultas eventuales a aquellos pacientes que no son ingresados, siempre y cuando el caso no sea extremo.

“A veces solo necesitan una ayuda psicológica; otros solo necesitan ser escuchados por sus hijos”, comentó Alcántara.

Suicidios consumados

La encargada del área de Salud Mental del Moscoso Puello comentó que, debido al “gran estigma que representa para la familia el tema que hay hacia la psiquiatría”, es difícil contabilizar los casos de suicidios consumados en los adultos mayores.

“Cuando un adulto joven, por ejemplo, se suicida, los familiares tienden a decir que fue por otra causa, y es difícil rastrear quién se suicidó”, explica la doctora.

La dirección del Hospital Francisco Moscoso Puello informó que el centro de salud mantiene actualmente procesos de licitación para el remozamiento de diversas áreas.
Hospital Francisco Moscoso PuelloArchivo/LD

La doctora lamentó que la psiquiatría no sea un tema de interés en las sociedades y señaló que el departamento ha alcanzado a asistir hasta 25 pacientes diarios en emergencia, de todas las edades.

Enfermedades más comunes

La geriatra del Moscoso Puello señala que entre las enfermedades más comunes en los envejecientes figura la demencia, la cardiovascular como trombosis o ACV, deterioro cognitivo o la disminución parcial o total de la memoria, lenguaje y atención, la sarcopenia o debilidad muscular y continencia urinaria en hombres, causada por la hiperplasia prostática benigna (HPB).

Por otro lado, la psiquiatra destaca que las depresiones encabezan la lista de enfermedades en este ámbito, seguidas de los trastornos delirantes y la demencia.

La Unidad de Intervención en Crisis del Hospital Docente Doctor Francisco E. Moscoso Puello ofrece servicios de terapia electroconvulsiva, psicoterapia, psicoeducación, internamiento, psiquiatría forense, manejo de crisis aguda y consulta externa; además, dispone de un programa de Alto Costo y trabaja directamente con el departamento de Trabajo Social y Jurídica del hospital.

La unidad tiene ocho camas con una rotación de 7 a 14 días para las intervenciones en crisis.

Más estadísticas

La ONE además señaló que 159 ancianos murieron a causa de homicidio involuntario; 86 por homicidio no intencional; 749 por accidentes de tránsito; 65 por ahogamiento y 38 electrocutados.

Hasta el año 2024, en el país se distribuían 151 centros de atención al adulto mayor y el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) asistió a 57,587, según indica el documento.

Según la Ley sobre Protección de la Persona Envejeciente (Ley 352-98), promulgada el 15 de agosto del año 1998 en la República Dominicana, se considera persona mayor a cualquiera que tenga más de sesenta y cinco años de edad, o de menos, que, debido al proceso de envejecimiento, experimente cambios progresivos desde el punto de vista psicológico, biológico, social y material.

Además, la normativa especifica que “se consideren como beneficiarios a quienes, por una o varias circunstancias, se hallen en la condición de envejeciente con discapacidad; viudo/a, desamparado/a; envejeciente incurable; envejeciente institucionalizado; envejeciente prisionero y envejeciente con trastornos mentales”.

En general, señala que sea “todo aquel senescente que requiera asistencia en las áreas de salud, educación, trabajo, nutrición, cultura, recreación y otras, y que perciba un ingreso igual o inferior al salario mínimo, mediante pensión o cualquier otra fuente de ingreso”.