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Obispo Castro Marte: Urge hacer pruebas psicológicas antes de adjudicar arma de fuego a una persona

28 January 2026
This content originally appeared on Listín Diario.

El obispo  de la diócesis Nuestra Señora de la Altagracia de Higüey, monseñor Jesús Castro Marte, señaló la necesidad de realizar pruebas psicológicas a miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, por lo delicado que es poner un arma de fuego en manos de una persona que no está en las debidas condiciones psicológicas para portarla.

En primer lugar destacó el temple y prestigio que integran a las FFAA y la PN para ejecutar sus labores. Sin embrago, las relaciones interpersonales para los integrantes de las instituciones de seguridad, dice que son un desafío que no siempre es sano o edificante.

El obispo mencionó que resulta impostergable que los profesionales de la salud mental realicen evaluaciones psicológicas para detectar y diagnosticar posibles indicios conductuales que puedan mapear desórdenes o actitudes disociativas que desencadenen en homicidios y suicidios. “Aunque nos consta que en los cuarteles y academias de las diferentes fuerzas incluyendo la policial, se hacen evaluaciones de rigor a los aspirantes a miembros”.

“Urge, sin embargo, hacer entrevistas con pruebas psicológicas, cuestionarios sobre el estado de ánimo, evaluaciones cognitivas de memoria y razonamiento para saber si es dable adjudicar un arma de fuego a una persona que no tenga la condición mental para portarla; sin importar que sea oficial o suboficial”, expresó Castro Marte.

Dijo que las fuerzas de seguridad están expuestas a múltiples factores que, por la naturaleza de su labor, como la alta exigencia de valores, disciplina, lealtad, sentido del deber, corren el riesgo de experimentar problemas de salud mental, incluyendo TEPT, depresión, ansiedad y abuso de sustancias.

Por otro lado, otros están bajo la presión social y familiar de su cargo, que podría desencadenar en hechos trágicos y luctuosos, como el más reciente que hoy lacera a toda la sociedad dominicana.

El religioso expresó que la alarmante situación se podría convertir en epidemia por efecto dominó si no se adoptan las medidas condignas como sociedad y como Estado.

Dijo que la figura de la mujer dominicana, al estar en constante desarrollo, cada día más en múltiples áreas, su crecimiento y empoderamiento social no puede ser visto como una forma de amenaza por sus congéneres masculinos e hizo el recordatorio de que todos provenimos de un vientre materno, por lo que se debe honrar, proteger y respetar la vida del ser sublime llamado mujer.