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Conoce el origen de los charamicos, los ornamentos navideños que cubren las calles de Santo Domingo

01 January 2026
This content originally appeared on Listín Diario.
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Las fechas navideñas suelen caracterizarse por los tradicionales charamicos que llenan las principales vías de la capital dominicana, como la avenida Winston Churchill en el Distrito Nacional o la autopista San Isidro en Santo Domingo Este, con sus brillantes colores y divertidas formas.

Las figuras decorativas hechas a mano con ramas secas de árboles como el olivo, bejucos y palitos adornan el ambiente festivo , sirviendo al mismo tiempo como sustento para las familias de artesanos que realizan estas manualidades.

Su origen se remonta a los años 70 con piezas fabricadas de lata de aceite, hierba pangola o corteza de plátano, pero debido a su poca resistencia, transmutaron a los materiales utilizados hoy en día con colores más brillantes y llamativos.

La figura utilizada en un principio eran los árboles de pino pintándolos de blanco, pero el paso del tiempo exigió más formas como las cestas, canastas, estrellas, bolas, cono, nacimiento, ángeles y burritos con colores no tradicionales según el pedido de los clientes.

Para su elaboración llos artesanos empiezan con la búsqueda suficiente de materiales con la ayuda de personas en el campo desde inicios del año para dar paso a su posterior confección y ya desde el 01 de octubre hasta el 06 de enero colocarlos en las calles principales gracias al permiso ofrecido por el ayuntamiento municipal .

Con una presencia significativa para las fechas decembrinas , resultan valiosas culturalmente, cuidándolas como parte del folklore dominicano y ornamentación comunitaria, sin representar un artículo de valor para los malhechores, figurando en casos de robos muy aislados. 

A esto se le suma la vigilancia de guardias nocturnos que velan por su cuidado.

Tradición familiar

El arte de este oficio, según relataron algunos comerciantes de charamicos en la Churchill, suele enseñarse como una tradición familiar que va de generación en generación; más en la actualidad, son pocos los nacionales que fabrican las artesanías.

"Casi ningún dueño de puestos hace charamicos; siempre uno busca la gente que separa. Mayormente los charamicos, los burros, las casitas; son mayoría de los haitianos los que lo hacen. Casi los dominicanos, ninguno ha aprendido a hacer eso", comentó Domingo Sosa, quien lleva más de 30 años dedicado al negocio.

Sin embargo, esta idea resulta contraria al pensamiento de Reynaldo de Jesús, quien dedica 42 años de su vida al oficio y espera para el próximo año dejar las riendas del lucro a sus hijos.

"Estoy pretendiendo ya soltar a los dos hijos míos para que ellos sean los que sigan. Me voy a mi casa a descansar", reflexionó mientras miraba el fruto de su esfuerzo con el que cargó por tantos años.

venta irregular

En lo que ambos sí quedaron de acuerdo es que para este año las ventas mostraron una baja demanda en los clientes, asegurando que factores como las intensas lluvias provocaron una colocación tardía de los charamicos en las rutas principales.

Los precios oscilan desde RD$500 hasta RD$2000, según las piezas a elegir.

Este año su venta oficial comenzó a mediados de octubre, diferente a lo acostumbrado y generando bajas ganancias para algunos de los comerciantes. Debido a esto, planean obtener un permiso que le permita iniciar más temprano su venta.